Colombia
Mariquita
Un viaje de lujo a Mariquita, Colombia, se siente como entrar en un cuadro bañado por el sol, enmarcado por montañas esmeralda y encanto colonial. Comience en el centro histórico empedrado, donde las fachadas encaladas y los balcones cubiertos de buganvillas rodean la Plaza de Bolívar. Tenga como base una exclusiva hacienda‑hotel boutique a las afueras del pueblo, con piscina infinita que domina los naranjales y desayunos servidos por mayordomo con arepas, frutas exóticas y un rico café colombiano. Dedique su primera mañana a la Casa de la Segunda Expedición Botánica, una elegante casona colonial que rinde homenaje a José Celestino Mutis y a sus legendarios viajes científicos. Las visitas guiadas privadas revelan mapas antiguos, ilustraciones botánicas e historias de exploradores que cruzaron estos mismos valles. Refresquese en las Cascadas de Medina, una serie de saltos de agua escondidos en un bosque frondoso. Organice un 4x4 con chofer y un guía local para una excursión a medida, con picnic gastronómico y vino bien frío junto a las pozas. Para disfrutar de vistas panorámicas, suba al mirador Alto de la Cruz a la hora dorada; desde allí, los tejados de teja de Mariquita brillan sobre las lejanas crestas andinas. Los amantes de la historia no deben perderse la restaurada Iglesia de San Francisco ni el evocador Puente de la Libertad. Complete sus noches con cenas de cocina fusión en íntimos restaurantes de patio, maridando pescados de río y salsas infusionadas con cacao con excelentes vinos sudamericanos, antes de pasear bajo un cielo templado y lleno de estrellas.