Golfito
En Golfito, Costa Rica, el viaje de lujo significa despertar al susurro del Golfo Dulce, donde las siluetas de la selva se disuelven en un mar liso como un espejo. Comience en Marina Golfito, un pulido escenario de elegantes yates, boutiques y terrazas de alta cocina que se tiñen de dorado al atardecer. Pida un ceviche de corvina recién capturada y luego recorra la bahía en un chárter privado, con delfines escoltándole más allá de cabos esmeralda.
Instálese en lujosos ecolodges abrazados a las laderas, donde las piscinas infinitas reflejan tucanes que planean entre árboles milenarios. Desde aquí, explore el Parque Nacional Piedras Blancas en caminatas guiadas; bajo un dosel alto como una catedral avistará lapas rojas, monos capuchinos y mariposas morfo azul neón. Después, retírese a un pabellón de spa para disfrutar de masajes con piedras volcánicas y tratamientos corporales de cacao perfumados con ylang-ylang.
Para una excursión de un día, deslícese en lancha hasta las playas remotas de Playa Cacao y Playa Zancudo, cuyas arenas pálidas y oleaje suave son ideales para practicar paddle surf, hacer esnórquel o simplemente saborear un cóctel bien frío bajo palmeras que se mecen. Al anochecer, regrese al malecón de Golfito y cene en un restaurante gourmet con vista a los fondeaderos titilantes, probando filete sazonado con café local y sorbetes de frutas tropicales. Golfito combina lujo discreto, naturaleza salvaje y viajes y atracciones con alma en una sola escapada inolvidable.