Kavala
Kavala, extendida como un anfiteatro sobre el azul del Egeo, combina viaje de lujo e historia eterna en una escena luminosa. Alójate en el elegante barrio de Rapsani, en una suite con vistas al mar en el Imaret Hotel, monumento otomano restaurado donde los patios de mármol y la luz de las velas evocan un palacio privado. Desde la terraza, disfruta de un cóctel al atardecer mientras los ferris navegan hacia Thasos.
Asciende al barrio de Panagia, laberinto de mansiones y buganvillas. Visita la casa de Mehmet Ali, hoy museo con amplias vistas al puerto. Muy cerca, la iglesia de Panagia y la mezquita Halil Bey muestran las raíces espirituales de la ciudad. Sigue las calles empedradas hasta el icónico acueducto Kamares y continúa hacia la fortaleza bizantina de Kavala; desde sus murallas se despliega un panorama de tejados rojos, marina e islas lejanas.
Durante el día, alquila un yate privado en el puerto antiguo para recorrer la costa. Nada en calas cristalinas junto a las playas de Kalamitsa y Batis, acompañado de un picnic gourmet con ostras, pulpo a la parrilla y vino Assyrtiko. De regreso a tierra, pasea por el antiguo barrio de almacenes de tabaco, hoy lleno de cafés y galerías, antes de cenar en Nautilos o Apiko, donde los chefs reinventan la cocina macedonia con trufa, hierbas locales y marisco recién capturado.
Cierra el viaje con una excursión al yacimiento arqueológico de Filipos y a los baños de barro de Krinides, combinando cultura y bienestar en los paisajes verdes de Macedonia.