Ayacucho
Ayacucho, acunada en las tierras altas andinas del Perú, invita a los viajeros de lujo que buscan cultura, autenticidad y confort refinado. Comience en la Plaza Mayor, donde los portales de piedra tallada, los elegantes balcones y la imponente Basílica Catedral crean un escenario de película para mañanas lentas con café de especialidad y pastelería gourmet.
Alójese en una casona boutique restaurada a partir de una mansión colonial, con patios interiores perfumados por geranios y habitaciones vestidas con textiles de alpaca. Desde allí, explore las 33 iglesias de Ayacucho, incluido el Templo de Santo Domingo y la Iglesia de San Cristóbal, cuyos altares dorados se encienden al atardecer. Reserve un guía privado para descubrir detalles de frescos, leyendas y capillas ocultas tras pesadas puertas de madera.
Para un viaje y atractivos a otro nivel, visite las ruinas preincas de Wari en una camioneta con chofer y continúe luego hacia el apacible complejo de Quinua y el campo de batalla de la Pampa de Ayacucho, donde los paisajes andinos se extienden bajo vastos cielos azules. Deténgase para disfrutar de un picnic gourmet con quesos andinos, trucha, ensaladas de quinua y vinos regionales.
De regreso en la ciudad, descubra a los maestros artesanos en el Barrio Santa Ana y en el Mercado Artesanal Shosaku Nagase, donde puede encargar retablos tallados a mano, filigrana de plata y vibrantes textiles. Cierre el día en un restaurante en la azotea degustando pachamanca, carnes cocidas a fuego lento y productos orgánicos maridados con cocteles de pisco de autor, mientras las luces de Ayacucho titilan bajo las constelaciones del hemisferio sur.